Cómo instalar una impresora.

Primero los previos de una instalación.

Las impresoras son uno de los objetos fundamentales de toda oficina. Sin embargo, su utilización requiere pensar en una serie de criterios, especialmente antes de que esta comience a funcionar. Es por ello que a continuación repasamos los principales puntos que se deben revisar cuando se instale una impresora en el ámbito de la oficina.

En primer lugar, hay que cuidar que el espacio y lugar de instalación de la impresora no tape ni obstruya los ventiladores ni las aberturas del equipo de impresión. A su vez, es recomendable que para instalar el aparato solo se utilice el tipo de corriente indicado en la etiqueta de la impresora y utilizar únicamente el cable de alimentación que acompaña a este producto.TonerEmpresas6

Del mismo modo, el cable de la alimentación de la impresora solo se debe utilizar con ella ya que en caso de utilizarlo con otro aparato se podría producir una descarga eléctrica. En paralelo se ha de comprobar si el cable de alimentación de corriente alterna cumple las normas de seguridad locales pertinentes.

En paralelo, las marcas fabricantes aconsejan no utilizar enchufes montados en el miso circuito de aparatos tales como fotocopiadoras o sistemas de aire acondicionado que se apaguen y enciendan regularmente. A su vez, tampoco es recomendable utilizar enchufes eléctricos controlados por interruptores de pared o temporizadores automáticos.

En otro orden de cosas, también es conveniente mantener alejado el ordenador de fuentes potenciales de interferencia electromagnética, tales como altavoces o receptores de teléfonos inalámbricos, no usar cables deteriorados ni deshilachados y, si se utiliza un cable alargador con la impresora, asegurarse de que el amperaje total de los dispositivos conectados al alargador no supere la capacidad total del cable. No intente reparar la impresora usted mismo.

Por último, en el caso de que el cable o el enchufe estén estropeados, les haya entrado líquido o la impresora se haya caído, es preferible avisar a los servicios técnicos de la marca antes que reparar el equipo por uno mismo.

Cómo instalar impresoras en red

Dependiendo del modelo y el fabricante, instalar y compartir una impresora en red puede ser lo más sencillo del mundo o una tarea digna del mismo Hércules. Sin embargo, siguiendo una serie de pasos básicos y con la inestimable ayuda del manual de nuestra impresora podremos tener lista nuestra máquina en menos tiempo del que se tarda en imprimir la página de prueba. ¡Vamos a ello!

Aunque cada máquina es un pequeño mundo, la mayor parte de las impresoras coincide casi punto por punto en la forma de instalarlas, difiriendo básicamente en cómo realizar la instalación dependiendo del sistema operativo. Por ese motivo antes de centrarnos en la propia compartición en red de la impresora abordaremos en primer lugar la instalación “normal” mediante cable USB y dependiendo de si tratamos de realizar la instalación bajo un SO Windows, Linux o Macintosh. Por supuesto, estos pasos pueden diferir —y diferirán— dependiendo de tu modelo de impresora, así que nunca está de más acompañar esta guía con el manual de instalación de tu impresora.

Instalar impresoras bajo Windows

En primer lugar, y estos puntos evidentemente son idénticos para cualquier sistema operativo, tendremos que realizar la instalación física de la impresora. Conectar el cable de alimentación, retirar los diversos embalajes y colocar papel de prueba en el alimentador para poder imprimir la página de prueba. Dos apuntes importantes: primero, vigilar bien que se ha retirado todo vestigio de materiales de protección, ya que a menudo dentro de la propia impresora podemos encontrarnos con algún corcho o plástico amortiguador que pueden estropear la máquina en caso de ser encendida con ellos aún dentro; y segundo, en algunos casos la primera parte de la instalación se debe realizar sin conectar físicamente la impresora, así que no conectaremos el USB todavía a no ser que el manual lo especifique directamente. Una vez encendida la impresora puede que inicie automáticamente el proceso de carga de los cartuchos de tinta o puede que este paso se realice una vez instalados los drivers. Nuevamente, dependerá del modelo de impresora.

Si por error hemos conectado la impresora al ordenador antes de instalar los drivers, no pasa nada: en la pantalla de “Nuevo hardware encontrado” haremos clic en “Cancelar” y desconectaremos el USB. A continuación insertaremos el CD suministrado con la impresora (o nos bajaremos los drivers desde Internet en la página web del fabricante) y seguiremos las instrucciones que nos presenten. Siendo Windows —en sus diversas versiones— el sistema operativo por excelencia, estos CD no suelen necesitar de ningún otro tipo de ajuste en el propio sistema, encargándose el programa de toda la instalación.

En caso de tener que escoger el tipo de conexión escogeremos la conexión directa mediante USB o wifi, dependiendo si vamos a tener la impresora conectada directamente al ordenador o mediante wireless. La conexión en red la explicaremos en un paso posterior.

Si el CD de instalación no encuentra la impresora, podemos buscarla de manera manual. Una vez instalados los drivers y con la impresora encendida y enchufada, para versiones anteriores a Windows 8 haremos clic en el botón de “Inicio” de Windows y a continuación en “Dispositivos e impresoras”. En Windows 8 o 10 al pinchar en el botón de Windows directamente escribiremos las primeras letras de “Panel de control” y en él aparecerá la misma opción. Si no aparece tu impresora (en cuyo caso ya estará instalada) seleccionaremos “agregar una impresora local”, seleccionaremos el modelo de impresora y la añadiremos. Si no aparece el modelo, puede que sea necesario actualizar la lista mediante Windows Update.

Instalar impresoras en Linux

Cada versión de Linux es diferente, y configurar correctamente la impresora dependerá de si estamos usando Fedora, CentOS, Red Hat o cualquier otra distribución. En los casos más hardcore puede que tengamos que tirar únicamente de consola de comandos. Por ser el más user friendly nos basaremos en Ubuntu para esta explicación. Teniendo la impresora conectada y encendida, nos dirigiremos a “Sistema, Administración, Impresoras” donde seleccionaremos “Impresora nueva”. El asistente nos dirigirá a través del proceso de instalación. Para conocer el nivel de tinta de nuestras impresoras habrá que instalar paquetes aparte: puedes probar con inklblot o mtink, funcionarán para la mayoría de impresoras.

Instalación en Mac OS

El proceso en OS X es prácticamente idéntico al de Windows, y por el mismo motivo: las compañías se cuidan mucho de que sus programas realicen la parte “técnica” de la instalación. Si una vez instalados los drivers tu impresora no aparece, realiza los siguientes pasos con la impresora enchufada y encendida:

  • En el menú “Ver” selecciona “Mostrar lista de impresoras”. Para versiones antiguas de MAC OS X (desde la 10.2.8. hacia atrás) tendrás que ir al menú “Impresora” en el cuadro de diálogo de impresión y selecciona “Editar lista de impresoras”.
  • Haz clic en el botón “Agregar impresora”.
  • Selecciona USB en el primer menú emergente.
  • Selecciona tu impresora en la lista.
  • Haz clic en “Agregar”.

Cómo instalar impresoras en red

El proceso es tremendamente sencillo: en las opciones de instalación anteriores, en lugar de seleccionar la opción “USB” seleccionaremos la opción de red, si nuestra impresora tiene capacidad para ello. El uso en red de la impresora se realizará de manera independiente ya esté conectada a la red wifi o mediante cable ethernet, siempre y cuando la red sea la misma para todos los dispositivos. Explicaremos cómo compartir las impresoras entre varios equipos en un punto posterior.

A la hora de conectarse mediante wifi dispondremos seguramente de la opción de introducir la contraseña de la red o de realizar el proceso de manera más sencilla a través del Wi-Fi Protected Setup (WPS en inglés), simplemente apretando un botón. En casos muy excepcionales deberemos introducir a mano nuestro nombre de red (SSID) en caso de que nuestro punto de acceso no lo transmita de manera automática. En este caso seguramente deberemos también especificar el tipo de seguridad de la red (WEP o WPA generalmente) y su contraseña.

Cómo eliminar una impresora en Windows, Linux y Mac

Nada más fácil. Si es posible, desinstalaremos la impresora mediante el propio software del fabricante. En caso de no disponer de él, en Windows accederemos a nuestro querido panel de control, a la ya conocida sección de “Dispositivos e impresoras”. Ahí eliminaremos la impresora, para a continuación acceder a las propiedades del servidor de impresión (que se encuentra en la parte superior de la misma ventana), y en la sección de controladores podremos eliminar los drivers de nuestra antigua impresora.

En Ubuntu desde “Sistema, Administración, Impresoras” podremos acceder al asistente para la desinstalación. Si da algún problema de permisos puede que sea necesario tocar el archivo de configuración de CUPS y reiniciar el servicio. En nuestros ordenadores Apple bastará con acceder a las preferencias del sistema, y en el menú de “Impresoras y Escáneres” seleccionaremos nuestra impresora y pulsaremos el botón “-“.

Cómo compartir una impresora

Ya hemos visto como instalar nuestra impresora, ahora haremos que pueda estar disponible para toda nuestra red. Como en la instalación básica, que la red pueda “ver” la impresora dependerá de bajo que SO estemos “mirando”.

Para compartir nuestra impresora desde Windows, si usamos un enrutador seguiremos los siguientes pasos. Haciendo clic en el botón de inicio pulsaremos con el botón derecho del ratón en “Mis sitios de red”, y seleccionaremos “Propiedades”. Aparecerá nuestra conexión de área local donde igualmente haremos clic con el botón derecho y seleccionaremos “Propiedades”. A continuación haremos doble clic en “Protocolo Internet (TCP/IP)”. Por último, marcaremos las opciones de obtener una dirección IP y la dirección DNS del servidor automáticamente. Puede que sea necesario configurar el firewall de Windows para activar el uso compartido de impresoras marcando la opción en el apartado de opciones avanzadas.

Si lo que vamos a hacer es configurar la impresora para nuestra red doméstica y poder usarla desde otro PC al que esté conectada, compartiremos la impresora desde el equipo al que está conectada en el panel de impresoras haciendo clic con el botón derecho en ella y seleccionando “compartir”. Aceptaremos los mensajes que nos indiquen. A continuación, desde el equipo donde queremos conectar la impresora, haremos clic en el botón de inicio y pulsaremos “Ejecutar” (o simplemente pulsando la tecla de Windows y “R” en caso de no tener este menú), donde escribiremos dos contrabarras (“”) y a continuación el nombre completo del equipo que tiene la impresora (podremos verlo en las “Propiedades del sistema” del mismo). Por ejemplo, “EquipoA” (sin las comillas). En la ventana que se nos mostrará haremos clic con el botón derecho en la impresora y seleccionaremos “Conectar”. ¡Listo!

Desde Ubuntu la compartición será incluso más sencilla de conseguir. Sí, por una vez es más sencillo lograr algo en Linux que en Windows, y sin necesidad de hacer Bash Scripting. Tan solo tendremos que usar CUPS escribiendo en el navegador su dirección: http://localhost:631. En la pantalla que nos aparecerá seleccionaremos la opción “Administración” y marcaremos tanto la opción de mostrar impresoras compartidas por otros sistemas como la de compartir las nuestras.

Si no aparece la impresora, en el archivo /etc/cups/cupsd.conf agregaremos la línea:

BrowsePoll print.df.uba.ar

Y reiniciaremos CUPS mediante:

sudo /etc/init.d/cups restart

Y recuerda, ¡sudo es tu amigo!

En nuestras “manzanas” la operación será como sigue: abriremos las preferencias de sistema, y posteriormente dentro de “Hardware” pulsaremos sobre “Impresión y escaneado”. Pulsando sobre el botón “+” podremos escoger una impresora conectada en un equipo Windows (bajo la pestaña del mismo nombre) o una conectada directamente a la red (en la pestaña “IP”), en la que tendremos que ingresar la dirección IP de la máquina en cuestión.

A partir de ahora podrás tener disponible tu impresora desde cualquier equipo e independientemente de tu sistema operativo de manera cómoda y sencilla.